¿Buscamos realmente aprender o reafirmarnos?

Esta mañana mirando twitter me he encontrado con el cuento de la mariposa en el blog psicoemocionat y me ha recordado el interesante debate que surgió en la VII Caña ReGenera a la que asistimos el pasado viernes.

La Caña ReGenera es una actividad que organizamos desde la asociación ReGenera Consciencia de Cambio que consiste en reunirnos en una Cafetería el primer viernes de cada mes para debatir sobre el tema elegido, en esta ocasión hablamos de si realmente las personas queremos aprender o tenemos otras motivaciones cuando hacemos cursos, leemos libros o acudimos al psicólogo para crecer personalmente.

El debate fue ameno e interesante y estuvo moderado por el psicoterapeuta Pedro Jara

IV Caña ReGenera

Algunas conclusiones del debate:

Hablamos de felicidad y de si realmente las personas buscan la felicidad o la complacencia, no siempre buscamos la felicidad, sino sentirnos bien en un momento determinado. Lo apetecible y lo conveniente no es lo mismo

Hablamos de lo poderoso y a la vez peligroso que es el lenguaje, hay que vigilarlo mucho para entendernos

Debatimos bastante de si se puede aprender sin sufrir y concluimos que el aprendizaje más potente, violenta lo que se conoce hasta ese momento, genera tensión y malestar, nos remueve y nos saca de la zona de confort ya que rompe nuestros paradigmas. Para que haya aprendizaje tiene que haber un cambio y eso genera tensión

El miedo mas generalizado del ser humano es a la autenticidad

Muchas personas al hacer cursos, leer libros de autoayuda o asistir al psicólogo buscan reafirmación en lugar de aprender, no están dispuestas a salir de esa zona de confort

Muchas formaciones provocan satisfacción, pertenencia, reafirmación.. pero no provocan un cambio

El aprendizaje es continuo a lo largo de nuestra vida, tenemos que buscar un equilibrio tensional, aprendizaje está ligado a adaptación, Adaptarse a este mundo requiere aprender mucho. El aprendizaje es adaptación al medio

Entre la seguridad y el desarrollo tiene que haber un equilibrio. El exceso de seguridad causa frustración y el exceso de desarrollo causa miedo

Hablamos de la importancia de ir a un buen psicólogo, de la gran responsabilidad que exige ser terapeuta y que no todos lo hacen bien

La labor de un buen terapeuta, de un buen curso es abrir nuevas ventanas, hacerte preguntas que aporten nuevas perspectivas

Si vamos al psicólogo y en 3 o 4 sesiones no nos ha removido, generado esa tensión de la que hablamos, lo mejor es buscar otro profesional

Se habló de espiritualidad y de la mal uso que se hace de esta, la espiritualidad es psicología El trabajo introspectivo, vigilando el autoengaño, puede sorprendernos mucho de todo lo que sabemos. La espiritualidad está dentro de nosotros, no hay que buscarla fuera

El aprendizaje más elevado es sencillísimo, es conectar con nosotros mismos.

Con el aprendizaje llegas a entender la compleja sencillez de las cosas. Cuando entiendes la complejidad llegas a lo sencillo. El autoconocimiento es complejo hasta que lo entiendes

Terminamos hablamos de la importancia de experimentar, la experiencia propia es fundamental para aprender. La buena enseñanza provee la experiencia

 

El cuento de la mariposa refleja las consecuencias de interferir en el aprendizaje de los demás y cómo a veces, al intentar ayudar a alguien lo que conseguimos es perjudicarlo y evitar su aprendizaje:

Un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder verla cuando saliera de él. Un día, vio que había un pequeño orificio, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir de capullo.

El hombre observó que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado la lucha, pues aparentemente no progresaba en su intento. Semejaba que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y de esta manera por fin la mariposa pudo salir.

Sin embargo, al salir, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre, en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo, y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

Extraido del libro: “Aplicate el cuento” de Jaume Soler y M. Mercé Conangla.

 

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