El liderazgo emocional

Quiero compartir el resumen del pasado taller de Gavi con el tema “el liderazgo emocional en la empresa” otra vez gracias a AJE y Murcia Empresa.

Taller Gavi AJE ME

Conozco ya casi dos años a Gavi, pero es la primera vez que asistía a un taller suyo, y la verdad es que me gustó mucho, pero mucho, os voy a contar el porqué.

Gavi tiene formación, experiencia y sabiduría, yo creo que en parte se lo da la mezcla de entornos en los que ha trabajado, el hecho de haber conectado con niños, adolescentes, padres, mujeres, el entorno de la empresa y la fundación Eduardo Punset, le aportan un crisol verdaderamente asombroso. Y eso se deja ver en su forma de trasmitir. Habla suave, como entre amigos, y eso es lo que te trasmite, que es un espacio entre amigos.

Empezamos con un ejercicio, moviendo todo el mobiliario, si, esta vez fue un taller muy experimental, nos puso por parejas y estuvimos guiando al otro mientras seguia, con su cara, la palma de nuestra mano, a un palmo de distancia y luego cambiamos los roles. Fue un ejercicio “tonto”, pero ya nos hacía “sentir” que es guiar y ser guiados, una forma de entrar en harina que te pone más en situación.

Fue logrando que entre los comentarios de los asistentes sobre las sensaciones que aparecieron, se sacaron conclusiones importantes sobre cómo nos gusta que nos guíen, de forma divertida, en un ambiente distendido. Nos advirtió del peligro de la empatía en un líder, no podemos ponernos tanto en el lugar del otro como para no recordar nuestro lado, o incluso llevarte los problemas del otro a casa. Y lo importante que es no querer salirme con la mía, sino poner en común y crecer con lo que aportan las dos partes.

Emociones, no sé si es la primera vez que oigo hablar de estos temas de forma directa y explicita, o que ya me ha llegado el momento de entender más. Con el ejemplo de varios jefes de departamento presentes, se llegó a la conclusión de que explotar nuestra ira es casi normal en determinados ámbitos, en mi grupo de trabajo ya teníamos experiencia y pusimos en común que cuando explotamos (ellos ya lo habían superado bastante) suele ser por la frustración de no saber cómo comportarnos.

Gavi nos alertó de que intentar controlar las emociones no es sano, y nos llevó a ver cómo gestionarla, reconocerlas, acogerlas y acompañarlas, que siempre es mejor gritar que comérnosla, aunque lo más sano es compartirla con los implicados, de la forma más natural, lo malo es “vomitarla” o guardarla y que nos suba la tensión, se nos caiga el pelo y cojamos papeletas para el infarto. Nos invitó a gestionar las emociones, acompañarlas, en lugar de intentar controlarlas.

A través de un vistoso ejercicio con un bokken (espada de madera) Nos hizo experimentar las ventajas de enfocar nuestra mirada en el entorno y no en el problema directamente. “Si nos fijamos en el entorno, estaremos más cerca de evitar el golpe, si nos golpea, estaremos más preparados para que el siguiente no nos dé” y otro tema importante, la relajación, ponernos nerviosos solo nos hace bloquearnos o no dejarnos reflexionar a la hora de actuar frente al problema.

Estuvimos viendo videos de monos, y de Pablo Herreros, en los que nos daba pistas del liderazgo en la naturaleza, y como esas pistas al analizarlas en humanos, nos dejan las siguientes líneas.

  • Al líder le eligen sus compañeros por su comportamiento.
  • Los líderes invierten más tiempo que el resto en prestar atención al grupo.
  • Se quedan detrás para analizar al grupo y ver cómo ayudarle.
  • Se hace responsable de los problemas y reconoce los aciertos en su equipo.

También descubrimos que la innovación en los monos se crea en los grupos más lejanos al liderazgo, y que los líderes que marcan distancia con su gente son los menos adaptados al medio.

Nos dio las pistas para conseguir compromiso por parte de nuestro equipo. Primero confiar en nosotros mismos, pues debemos ponernos en manos de nuestros colaboradores, y no podremos confiar en ellos si no confiamos antes en nosotros. Debemos poner pasión en lo que hacemos, y trasmitirla al equipo. Debemos generar movimiento en el equipo, inspirándolo por nuestros actos. Cuidar las relaciones entre nosotros y el equipo y entre el equipo mismo. Debemos reconocer, valorar, dar sentido a cada individuo del equipo, no estamos acostumbrados, pero hacerlo marca una gran diferencia. De todo lo anterior viene el compromiso, de ahí, y no de la nómina, que es necesaria (salvo en el voluntariado y en las prácticas) pero de ninguna forma es determinante.

Resumiendo, nos pidió que cuidáramos de nosotros mismos, de nuestras emociones, y que facilitáramos un entorno en el que nuestros colaboradores pudieran comunicar las suyas. Que miremos las cosas buenas, en todo, también en ese colaborador que nos hace perder los nervios, siempre tiene cosas buenas, y centrándonos en ellas es más fácil tener con él una relación fructífera para los dos y para la empresa.

Nos regalo una idea poderosa, que si cuidamos las relaciones en la empresa los resultados aparecen sin pensar en ellos. No es esto una invitación a descuidar objetivos, sino una invitación a cuidar lo necesario para lograrlos.

Otro regalo fue la palabra SAWABONA y la palabra SHIKOBA. Acompañado de una bonita historia sobre una tribu africana que cuando alguien hace algo “malo”, le rodea toda la tribu y le recuerdan todas las cosas buenas que ha hecho, pues entienden que todas las personas son buenas por naturaleza, aunque puedan cometer un error. Es en ese error donde la tribu reconoce un grito de socorro y se centran en recordarle todo lo bueno que tiene para reconectarlo con su origen “Yo soy bueno”

El significado de SAWABONA, un saludo usado en África del sur es:

“Yo te respeto, yo te valoro. Eres importante para mí”

Y la respuesta es SHIKOBA:

“Entonces, yo existo para ti”

El ultimo regalo fue un video de Yanni, en el cual nos invitó a fijarnos en como toda la orquesta reduce el ritmo cuando un nuevo instrumento empieza, y lo acompañan poco a poco hasta que se integra con el resto. Buen paralelismo con un estilo de liderazgo amable con las nuevas incorporaciones al equipo.

Muchas gracias Gavi por el taller, y a los compañeros por compartir sus vivencias.

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